Mascarilla: Mira cómo darle un uso prolongado y desecharla

Mascarilla: Mira cómo darle un uso prolongado y desecharla

Desde que se inició la pandemia por causa del Covid-19 el uso obligatorio de mascarillas, a nivel mundial, ha sido un factor determinante para evitar el contagio del nuevo coronavirus, por lo que se han vuelto parte imprescindible de nuestro vestuario. Por ello, aquí podrás saber cómo adquirir una mascarilla, cómo darle un uso prolongado y cómo desecharla.

En el mercado de venta de mascarillas podemos distinguir entre tres tipos: la mascarilla quirúrgica, que son las que se pueden conseguir en cualquier establecimiento farmacéutico; la mascarilla N95, que son especialmente para el personal que trabaja en el sector salud, y la mascarilla de tela, que pueden ser fabricadas por cualquier persona siguiendo las especificaciones técnicas determinadas por el Minsa y que son vendidas en todas partes y por diversos medios.

Gustavo Miranda Valera, especialista de la Dirección General de Gestión de Residuos Sólidos del Ministerio del Ambiente (Minam) señaló a la Agencia Andina que el desecho de las mascarillas quirúrgicas es un gran problema de salud ambiental.

“Su composición tiene un amplio espectro de materiales. El más común es el polipropileno, compuesto por fibras generalmente plásticas, cuyo origen son combustibles fósiles. Puede tomar entre 100 y 300 años en degradarse. Se trata de un material muy resistente y poco biodegradable”, explicó.

Si bien, en un principio cumplían la función de ser parte del uniforme de trabajo del personal de la salud, actualmente con la pandemia se han vuelto parte importante en el uso diario. Es por esto que, en todo el mundo, se ha incrementado el volumen de desechos de este producto.

Al no poder ser recicladas, lo que recomienda el especialista es que se puedan utilizar las mascarillas que tengamos en casa, así como aquellas otras variedades que cumplan los protocolos sanitarios determinados hasta la actualidad.

“Apuntamos a que la población reduzca la generación de residuos en general.  ¿Y cómo logramos eso? Utilizando otros materiales que tengan mayor vida útil o que sean más fácil de ser reutilizados o recuperados, como las mascarillas de tela que ya se venden en todos lados”, sugirió.

Según la opinión del doctor Mario Izquierdo Hernández, médico especialista del Ministerio de Salud: “Si hablamos de una persona con una mascarilla quirúrgica simple, usada por más de seis horas continuas, en un ambiente de alto tránsito, donde atiende al púbico a menos de un metro de distancia, como lo haría, por ejemplo, un agente de seguridad, no habrá forma de preservarla más allá de las ocho horas de trabajo. Debe ser desechada ese mismo día”.

En caso sea usada por menos tiempo, podría extender su duración hasta por tres días. En caso sea usado para efectuar compras rápidas, lo recomendable es que al regreso sean colocadas en una bolsa de papel para que absorba el vapor expuesto al momento de hablar, o en un colgador para que se termine de secar al aire libre.

Ahora bien, las mascarillas N95 tienen un tiempo de uso más prolongado que las quirúrgicas, de hasta una semana, en ese aspecto Izquierdo dice: “Tras su uso y ventilación se le debe guardar en su propia caja o una bolsa de papel. Nunca doblarla. El ventilado es por un periodo de 20 minutos, pero puede ampliarse de dos a tres horas para garantizar la destrucción de cualquier partícula viral que haya tenido contacto con la mascarilla”.

Para el caso de las mascarillas de tela, mencionó que su gran ventaja es que pueden lavarse, con lo cual el tiempo de utilidad es aún mayor. “Se recomienda tener dos o tres para hacer recambio durante la semana. Si yo trabajo en un determinado espacio y estoy con mi mascarilla de tela todo el día, tengo que lavarla apenas llegue a mi casa para poder usarla al día siguiente o,  de lo contrario, tomar otra de recambio. La ventaja es que con ella tu respiración es más normal”, puntualizó el experto.

Gustavo Miranda del Minam aconseja que para desechar cualquiera de estos tres tipos de mascarillas es importante que sean colocados en una bolsa aparte de los demás desechos de casa, así como cortarlos y sacarlos en un horario cercano al recojo de la basura.

“Después de retirarlas del rostro con cuidado, debemos asegurarnos de romperles las tiras o mangas que van en las orejas para evitar su reúso por alguna otra persona. Una vez destruidas, se le coloca en una bolsa plástica amarradas con doble nudo. En la medida de lo posible, se recomienda rociarlas con un poquito de lejía en una concentración de 0.5%”, finalizó.

Imágenes: Panamá América, Ojo con mi Pisto, Plus TV.




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