Chiclayano produce y dona protectores faciales para personal médico

Chiclayano produce y dona protectores faciales para personal médico

En estos tiempos de pandemia, y con el incremento en las cifras de contagiados y fallecidos por causa del Covid-19, el uso de caretas faciales se ha vuelto muy necesario, ante el alto porcentaje de protección que representan para evitar el contagio de la enfermedad. Ante ello, y preocupado por la situación sanitaria que se vive en el país, un joven chiclayano empezó a producir y donar protectores faciales en 3D para el personal médico que trabaja en la primera línea de atención en los hospitales de su localidad.

Luis Serquén es un joven arquitecto chiclayano que decidió emprender esta noble labor, con la finalidad de aportar en la lucha que diariamente viven en los nosocomios del norte peruano los especialistas de la salud. Con la ayuda de una impresora 3D, Luis dio el primer paso para poder concretar este gran aporte.

Lo siguiente sería la presentación de su proyecto denominado Flexi FaceShield, que quiere decir “escudo facial flexible”, el cual fue postulado al concurso “Acción Ya”, patrocinado y promovido por la Fundación Telefónica en el Perú. Para ello, Serquén propuso la creación de mil protectores faciales, los cuales serían entregados a enfermeros, médicos y biólogos.

La idea fue aceptada y premiada con el financiamiento de su proyecto, por lo que pudo concretar la compra de una segunda impresora 3D, así como la adquisición de nuevas herramientas y equipos de empaque y sellado. Fue así que su producción de los primeros 1000 protectores llegarían a manos del personal del Hospital Regional de Lambayeque con lo que se benefició a los trabajadores de las ciudades de Belén. Chiclayo y Ferreñafe.

Los ejemplares se producen en su casa, donde tiene un taller en el que aportan su madre y otros familiares, quienes se dedican a la fabricación de los protectores. La particularidad en los diseños de Serquén es que la lámina frontal se puede cambiar, por ello están diseñados especialmente para el uso del personal del sector salud.

El siguiente paso que se ha trazado este chiclayano es continuar con la producción de protectores, para ser entregados a grupos vulnerables que requieren tener la protección adecuada en el momento que asisten a los hospitales, así como para los niños de albergues, las personas con discapacidad o ciudadanos que padecen de enfermedades críticas como es el caso de los han sido diagnosticados con cáncer.

Imágenes: Andina.




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